miércoles, 28 de junio de 2017

El casarense Claudio Camiletti mano a mano con el Papa Francisco en el Vaticano

El estilista de nuestra ciudad, Claudio Camiletti desde hace un par de días se encuentra vacacionando junto a un amigo por Europa, donde estuvo en Francia, Italia entre otros lugares muy bellos por cierto, pero su viaje tuvo su momento de mayor felicidad fue esta madrugada cuando no solo pudo ver al papa francisco sino que lo pudo saludar, estrecharle la mano, dialogar y como corolario el Sumo Pontífice le regalo un Rosario.

Con Claudio


Casares on line se puso en contacto con el casarense y le pedimos que nos narrara como fu este momento, que seguramente será recordado eternamente y esto nos señalaba:
 “Mira comenzó hace 20 días envié  una carta que  se envía a la Prefettura Della  Casa Pontificia en Bs As. A los tres días respondieron. Te mandan un mail con un número de seguridad para retirar de la puerta de bronce. Ahí la guardia suiza controla que puedas pasar a retirar. Al salir salí con las dos entradas.  Lo cual tenía un número y cartón amarillo. Hoy 4 de la mañana  fuimos a hacer la cola ya que es multitud. Bueno llegamos temprano y esperamos.
Luego más tarde se hablaba de qué color tenía uno y otro. Yo sin saber nada donde nos ubicaban dije mmm  no sé. Será ahí.  Al abrir la gente corrió para tomar lugar. Perdí a mi amigo y dije ok. Será donde sea. La idea era cerca de las vallas donde pasa con el papa móvil.  Pregunte a la Guardia Suiza y me dicen. Acompáñame. Yo creí que  en medio de todo y listo, pero no. Me acompañó hasta el lateral derecho mirando a la iglesia donde son numeradas. O sea al lado de donde Francisco se sienta. Pegado a las vallas. Ahí estaba solo. Ya sin mi amigo. Hable con seguridad y pedí buscar a mi amigo, Lo cual en la fila posterior habían unos chicos de Sta  Fe y ellos me dijeron por dónde lo habían visto. Lo veo y le grito Nacho.  Estamos junto al papa.  Salió y fuimos. Al estar ahí.  Era emocionante. Se te junta todo. Mi viejo. No sé. Un lio de sensaciones alegría y emoción.  A medida que se acercaba la salida de Francisco te ponía piel de gallina. Al salir, saludó a los enfermos y se hizo una lectura en muchos idiomas por los Obispos o Cardenales. No sé bien. Cuando comienza el saludo donde estábamos nosotros .era guauu.  Yo dije nooooo  y de repente lo tenía tan cerca que me llegaba el saludo. Nos preguntó  de dónde éramos. Y le dijimos Carlos Casares y Bolívar Nacho. Lo único que le dije era que estaba feliz de que no sea solo de nosotros sino del mundo. Que se cuide. Que estaba muy felizzzz  de saludarlo.
Él te mira y sonríe suave. Dedica tiempo. No sé. Es raro. Aun así no puedo creer. Las fotos son tomadas por los fotógrafos del Vaticano. Lo cual te dicen que te despreocupes.  Que luego puedes tenerlas. Y así fue. Hoy te cuento esto maravilloso. Nos regaló un Rosario a todos los que estábamos en primera fila en ese sector. Que más. Es raro.

Yo pensé en verlo con el papa móvil y termine cruzando palabras y dándole la mano. Feliz. Solo eso un viaje feliz”.