miércoles, 14 de septiembre de 2016

Desde el lote: Alerta por yuyo colorado y calidad de semillas de soja

Tomás se suma a la campaña de concientización sobre malezas. El ciclo agrícola no se detiene y cada campaña requiere de optimizaciones de manejo para ganar rentabilidad, sin desatender las nuevas problemáticas que se presentan. En la agenda agrícola, la principal preocupación de los productores hoy está dada por el bajo poder germinativo de las semillas de soja y el avasallante yuyo colorado.

 “La principal preocupación de nuestros clientes está dada por el bajo Poder Germinativo (PG) de las semillas de soja, producto de los problemas climáticos que acompañaron la cosecha”, explicó Sergio Degenhardt, coordinador de insumos de Tomás Hnos.
Por ello, desde Tomás “estamos ofreciendo un servicio de Tratamiento Profesional de Semillas (TPS), para que el productor pueda llevarse las semillas ya curadas e inoculadas al campo. Esto no sólo agiliza la siembra, sino que le permite contar con semillas protegidas con bacterias desde 60 días antes de la implantación”, agregó.

El temido yuyo colorado


La semana pasada, en la charla organizada por Aapresid 9 de Julio, hubo un dato que quedó resonando en el auditorio: En tan sólo 6 años, la Argentina ya registra cerca de 27 malezas tolerantes o resistentes, a una tasa de aparición de 4 malezas por año.
La mayor amenaza hoy estaría dada por el avance exponencial del yuyo colorado, que avanza desde sur de Córdoba y no perdona. En la jornada, el técnico de Aapresid Martín Marzetti fue muy claro al destacar la necesidad de un cambio de paradigma, con rotación de principios activos y el laboreo sobre lotes limpios con aplicación de herbicidas pre-emergentes. “Hay que anticiparse al problema”, insistió.
Una de las razones de la actual coyuntura estaría dada por el uso casi exclusivo del glifosato como agente de control durante muchos años.
“Precisamente, el mercado de agroquímicos está evidenciando este nuevo paradigma, con una caída en la participación del glifosato y un crecimiento de la participación de herbicidas para malezas resistentes o tolerantes”, explicó Degenhardt.
Si bien el productor está tomando decisiones más lentas este año, “desde Tomás estamos alertando sobre el avance del yuyo colorado y su presencia efectiva en la zona de Villegas y América. Nuestro objetivo es sumarnos a esta campaña de concientización, ofreciendo a nuestros clientes una paleta muy completa de productos de las empresas líderes del sector, para que tome las mejores decisiones, según su necesidad”.
Para ello, la empresa aclaró que tiene a disponibilidad de sus clientes una gran diversidad de formas de pago y herramientas financieras, a las que se suma la reciente Sociedad de Garantías Recíprocas.

Maíz: récord de los últimos 16 años


Paralelamente, la campaña de maíz está a pleno. Las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipan para el nuevo ciclo 2016/2017 una superficie de 4,5 millones de hectáreas, lo que implicaría un crecimiento interanual de 25%, “ubicándose como la más alta de los últimos 16 años”, remarcó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la entidad.
En Tomás “llevamos vendidas a la fecha el doble de bolsas de maíz que el año pasado, en correlato con las estimaciones de la Bolsa”, sostuvo Degenhardt.
Distinto sería el panorama para el girasol, “cuyos materiales más usados o demandados están con problemas de disponibilidad de semillas. Sí están quedando las semillas de menor potencial y menos difundidos, pero aquellos que lideraron en materia grasa están agotados”, explicó el coordinador de insumos de Tomás Hnos.

La lección del trigo


Sin lugar a dudas, una de las lecciones que dejó la reciente cosecha de trigo fueron los problemas de calidad. Es que el cereal sembrado allá por el tercer trimestre de 2015, cuando las elecciones no estaban definidas y el kirchnerismo parecía estar en carrera, fue implantado como si se tratara de un cultivo de cobertura, con nula o escasa fertilización y pocos cuidados. El resultado fue que en el presente ciclo, las exportaciones fueran en su mayoría de trigo forrajero.
Este año, con las esperanzas renovadas, las mayores ventas de fertilizantes augurarían un destino distinto para la cosecha.
“Debido al aumento de la superficie destinada a las gramíneas (trigo y maíz) y la excelente relación insumo-producto, este año estamos notando un aumento considerable en las ventas de fertilizantes”, destacó Degenhardt.

Este nuevo panorama impulsó a la empresa Tomás a incorporar un nuevo servicio a su paleta integral: el de aplicación de fertilizantes por ambientes. “La incorporación de fertilizantes que está haciendo el productor, con aplicaciones de hasta un 50% más de urea por ejemplo, nos permite anticipar plantas con mayor vigor, rinde y calidad”, razonó el coordinador de insumos de Tomás Hnos.