Tomás Hnos. y Don Mario se preparan para la reconfiguración del negocioMás de 9 millones de hectáreas de soja deberían ser implantadas con
semillas “legal” (entre uso propio y fiscalizadas) en la presente campaña, de
acuerdo a lo registrado por el INASE en la resolución 187. El dato se
complementa con los problemas de calidad de las semillas que dejó la reciente
cosecha y la alarma de los productores sobre el poder germinativo de las
simientes. Calidad y transparencia parecen ser la fórmula que regirá el futuro
del negocio de la oleaginosa.
Las empresas semilleras se preparan
para esta reconfiguración del negocio, ante “una mejora en la expectativa de margen
sobre la venta de semilla fiscalizada”, explicó Obdulio San Martín, director
comercial de Don Mario, en una reciente reunión de trabajo junto a los
directivos de Tomás Hnos.
Si bien el anhelo de una baja en las
retenciones quedó por ahora relegado, la resolución 187 del INASE ya generó un
impacto positivo en la declaración de regalías. A esto se suma un 2016 con una
“muy ventajosa” relación de canje de bolsa de soja por tonelada y los problemas
de calidad y disponibilidad que dejó una cosecha realizada prácticamente bajo
el agua.
El problema del Poder Germinativo
(PG) recrudece en las llamadas bolsas blancas (como se denomina a la semilla
ilegal) debido a que su dudosa identificación conlleva muchas veces la mezcla
de variedades y ciclos, además de la posible inclusión de patógenos que afectan
el nacimiento de las simientes al no estar debidamente tratadas.
Un informe publicado recientemente
por la Bolsa de Cereales de Córdoba alertó que el 74% de los productores
afrontarán problemas de disponibilidad de semillas por la baja calidad. Esta
situación también afectaría a la zona núcleo, donde se están realizando en este
momento distintos relevamientos.
Evolución del mercado legal
Por otra parte, vale recordar que la
resolución 187 del INASE estableció la obligatoriedad para los productores de
soja de presentar una declaración jurada con información sobre semilla
sembrada, cuando el monto de la facturación anual sea superior a 3 veces el
monto correspondiente a la categoría más alta de monotributo,
independientemente de si se encuentran inscriptos o no en el régimen.
Al analizar la progresión del
mercado legal de semillas de soja, se observa que en la campaña 2015/2016, sólo
el 30,5% se sembró con bolsas legales; en tanto un 14,3% se realizó con bolsas
fiscalizadas y un 16,2% con compra de regalías. El total del ciclo agrícola fue
de 20,3 millones de hectáreas sembradas, con un potencial de 38,2 millones de
bolsas.
De acuerdo con lo establecido por la
resolución 187 del INASE, en la presente campaña se deberían sumar otras 3,5
millones de hectáreas de soja con semillas fiscalizadas, a las más de 5,6
millones de hectáreas del ciclo 2015/2016. Un 50% de este hectareaje (de más de
9 millones de hectáreas) sería sembrado con variedades de Don Mario, comentó el
directivo de la empresa semillera.
La normalización del mercado de
semillas “tendrá un impacto directo y concreto sobre la disponibilidad de
nuevas tecnologías para el productor argentino. Al promoverse una estabilidad
jurídica en este sentido, las empresas semilleras reaccionarán rápidamente con la
provisión de nuevos eventos que optimicen los rindes en zonas problemáticas”,
destacó Sergio Degenhardt, coordinador de insumos de Tomás Hnos.
“Si no nos adecuamos, corremos el
riesgo de quedar un paso atrás del mundo y esto no es una variable posible para
nuestro país”, ni por el acceso a nuevas tecnologías ni por las investigaciones
en mejoramiento de germoplasma, “que no pueden ser sostenidas en el tiempo sin
un marco que garantice previsibilidad”, agregó Degenhardt.
Una
pequeña prueba de ello, es la reciente aprobación por parte de la
Comisión Europea de un evento biotecnológico sobre soja tolerante al herbicida
Dicamba. China lo había aprobado en febrero pasado. En este contexto, Monsanto
avanza en el lanzamiento de esta nueva soja para 2017. “Este es un claro
ejemplo de lo que la Argentina no puede perder por no tener un marco jurídico
adecuado”, enfatizó el ejecutivo de Tomás.
Con la mira en 2017
Los directivos de Tomás Hnos. y Don
Mario también analizaron las perspectivas para el negocio semillero con vistas
a 2017, cuando la baja de las retenciones podría sumarse a los factores del año
actual y proyectar aún más el crecimiento sostenido del mercado de semillas
fiscalizadas.
Otro elemento que podría jugar en la
“liga 2017” es la sanción de una nueva ley de semillas. De hecho, el Congreso
avanzaría sobre el proyecto del presidente de la comisión de Agricultura de
Diputados, Gilberto Alegre.
El proyecto del legislador massista,
que ingresó en la Cámara a fines de mayo pasado con el número de expediente
3077/16, prevé que el uso propio sea oneroso, aunque determina que los pequeños
productores serán exceptuados del pago de regalías por las simientes
utilizadas.
El proyecto también propone la
fijación de un mínimo de 20 años de plazo de los derechos para las regalías y
establece como máximo para el cobro 0,75% del valor del quintal por hectárea
sembrada, que a valores actuales sería de u$s 11,5 para la soja y de u$s 7,2
para el trigo.
De igual manera, el proyecto de
Alegre establece que dentro del monto de la regalía, se destine un 18% a un
Fondo para promover la actividad del INASE.
En este contexto, los directivos de
Don Mario anticiparon un “crecimiento sostenido en el mercado de semillas
fiscalizadas, pasando esta campaña de 14.3% al 25%, y al 32% para la campaña
2017-2018, alcanzando las 12 millones de bolsas comercializadas como primer
Multiplicación”.
