El
Haras La Pasión, de Ricardo Benedicto, socio de Cristóbal López en Casino Club,
exportó a Japón un caballo de carrera. Declaró US$ 150 mil, pero habría cobrado
US$ 520 mil.
Uno de los
principales socios de Cristóbal López en el negocio de los casinos y las
tragamonedas, Ricardo Benedicto, fue denunciado penalmente por la Aduana por la
exportación de un
caballo de carrera en la que presuntamente se realizó una
notable subfacturación en perjuicio del fisco. Se trata de la venta de la
reconocida potranca “Life for Sale” a Japón. El haras La Pasión, cuyo dueño es
Benedicto, declaró haber cobrado 150 mil dólares por el ejemplar, cuando en
realidad se lo habrían pagado a 520 mil dólares.
Este caso
forma parte de un expediente judicial que se tramita en el juzgado 1 en lo
Penal Económico, a cargo de Ezequiel Berón de Astrada, y que investiga además
la exportación de otros tres caballos “pura sangre” realizada también por Haras
Vacación, de la familia Lottero Zavaleta, y Haras La Quebrada, de la familia
Ceriani Cernadas. Se trata de dos establecimientos importantes con mucha
tradición. En el caso de Benedicto, en cambio, desembarcó en la actividad
hípica recién en 2005, y en apenas una década construyó uno de los cinco
mayores haras del país y un stud, Rubio B, con un plantel de 160 caballos.
Hija de “Not
for Sale”, uno de los padrillos más famosos que pasó por el haras del socio de
Cristóbal y que murió el año pasado, la potranca vendida a Japón escribió
varias páginas gloriosas en el turf vernáculo, a punto de ser considerada uno
de los mejores ejemplares de su generación. Luego de ganar varias carreras y 807.000
pesos en premios en 2014, fue exportada a Japón.
La
operación, concretada por el agente Tito Pisani, quedó bajo la lupa de la
Aduana, que presentó la denuncia penal en noviembre de 2015. “Se comprobó una
maniobra de subfacturación cuando del cruce de documentaciones con Japón surgió
que la yegua fue nacionalizada allá a un valor de 520 mil dólares”, explicaron
en ese organismo. Aquí el haras de Benedicto había declarado la venta por 320
mil dólares de menos.
“La denuncia de la Aduana está planteando posibles
subfacturaciones, lo cual es algo común con los caballos. Estamos reuniendo
toda la documentación y es algo lento y difícil, porque por una resolución de
Ricardo Echegaray (ex titular de AFIP) la digitalización de los documentos de
la Aduana fue tercerizada a empresas”, se quejó la fiscal a cargo del
expediente, María Luz Rivas Diez. Por ahora, según adelantó, se trata de casos
aislados, pues no hay puntos en común que permitan ligar todas estas
exportaciones.
Especialistas
en el sector hípico, mientras tanto, explicaron que la subfacturación en la
venta al exterior de caballos de carrera muchas veces se produce porque los
“aforos” aplicados por la Aduna son demasiado onerosos para el criador, a punto
tal que a veces anulan todos los márgenes de ganancia. Desde mayo de 2007 el
organismo establece “valores referenciales de carácter preventivo”, justamente
para evitar este tipo de maniobras.
Clarin.