Temporada 2013-2014: preocupación en el campo

Las estimaciones para la temporada que se viene no son alentadoras. La siembra de maíz caería, y la soja ya no es rentable como antes. Los grandes pooles se retiran y los campos no se alquilan.

El sector agropecuario comienza la campaña 2013-2014 con gran preocupación, porque los números y las estimaciones no vienen con buenos augurios. La siembra que se inició por estos días trae consigo datos que no son alentadores, porque los costos son mayores que el año anterior, los grandes pooles de siembra
comienzan a retirarse del mercado, y los campos ya no se alquilan.
En los últimos años se vio una nueva metodología de trabajo en los suelos bonaerenses y del país: los pequeños productores decidieron alquilar sus tierras para que sean explotadas por grandes empresariados. Sin embargo, en la nueva temporada eso no está ocurriendo. Promediando septiembre aún está sin alquilar más del 35 por ciento de los campos que se vinieron arrendando en el último lustro. “Para esta época se había alquilado el ciento por ciento de los espacios posibles para sembrar. Estamos vi-viendo una situación compleja”, dijo a La Tecla el presidente de Carbap, Horacio Salaverry.
Los motivos de esta deserción en el sector rural se debe a que los grandes pooles, como Los Grobos y El Tejar, entre otros, ya no apuestan a la siembra con la misma intensidad que lo venían haciendo. Esto “debido a los costos; se les hace menos rentable y deciden comenzar a alejarse”, coincidieron desde las entidades rurales.
A raíz de este tema, el costo de los alquileres, respecto de la temporada 2012-2013, tuvo una reducción de entre el 20 y el 25 por ciento, provocando en el inquilino una caída en su bolsillo del 40%, considerando que los índices inflacionarios superan el 20%.
Para reemplazar estos contratos se está dando cada vez con más intensidad una nueva forma de trabajo. Se trata de simples sociedades entre locatario y locador, donde el primero explota la tierra y luego le paga al segundo una parte de la producción, que ronda entre el 25 y el 30% en lo que respecta a la soja y el maíz.
Por otra parte -según un reciente informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la actual proyección de siembra de maíz con destino comercial refleja una interanual de -3,2 % (siembra 2012/13: 3.678.000 has.), afectada en gran medida por los costos de implantación, precios de mercado y la ya mencionada superficie sin arrendar. El trabajo resalta que “la combinación de estos tres factores podría continuar impactando de forma negativa sobre la decisión de siembra durante los próximos meses”. En el gobierno provincial, en tanto, estiman también una caída similar en el mismo grano.

El presidente de la Federación Agraria Argentina sede Buenos Aires, Guillermo Gianassi, consideró a este medio que “los costos para sembrar están muy por encima de la inflación. El gasoil aumentó en un año más del 40%”. Agregó que los productores dejarán de sembrar maíz para pasarse a la soja, debido a que los costos son menores, pero aclaró que “la rentabilidad será menor que años atrás”.