Habrá un aumento de los montos de comedores escolares y del volumen en los planes alimentarios; fijan el incremento de planes por el Salario Mínimo
(Por Martín Dinatale) Luego de un día
caótico con nuevos cortes de calles, protestas y fuerte tensión social el
Gobierno ya se preparó para anunciar una batería de medidas tendientes a
apaciguar los caldeados ánimos de las
organizaciones sociales.
Según
consignaron a Infobae fuentes calificadas de la Casa Rosada, entre las medidas
que contempla impulsar el Gobierno en los próximos días para frenar el impacto
de la devaluación en la inflación y la pobreza figura un refuerzo de los montos
destinados al plato per capita entregado por el Ministerio de Desarrollo Social
en comedores escolares y merenderos; un mayor volumen de alimentos en los
programas de transferencia alimentaria y una actualización de los montos de los
programas sociales que se definirá este viernes en el Consejo del Salario
Mínimo Vital y Móvil.
Estas
medidas que se tomaron en los últimos días entre Macri y el equipo de la
ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley se pondrán en marcha desde la primera
semana de septiembre.
"Todos
sabemos que en estas crisis los primeros que sufren son los sectores más
desprotegidos y hacia estos apuntan parte de las medidas que se evaluaron hoy
con el Presidente", remarcó a Infobae un funcionario que estuvo en la
mañana durante un encuentro del presidente Mauricio Macri con sus ministros de
Hacienda y de Desarrollo Social, Hernán Lacunza y Stanley, respectivamente.
Por otra
parte, funcionarios de Desarrollo Social admitieron en el transcurso del día de
ayer, en el que hubo muchas movilizaciones en la calle, que "hace falta
dar una señal a los movimientos sociales para evitar el caos y no generar
situaciones de eventuales hechos de violencia".
Después de
la derrota electoral en las PASO, el presidente Macri anunció un paquete de
medidas económicas tendientes a frenar el impacto inflacionario por la
devaluación. Ayer, el minstro Lacunza emitió un paquete de medidas para frenar
la volatilidad del tipo de cambio y renegociar los plazos de la deuda con el
FMI.
Sin embargo,
casi ninguna de esas medidas apuntaban a los sectores bajos: solo se habían
anunciado dos "pagos extra" de Asignación Universal por Hijo (AUH) de
$ 1.000 mensuales en septiembre y en octubre; y un aumento del salario mínimo
vital y móvil para unos 2 millones de trabajadores.
Ahora en el
Gobierno creen que la situación social está "más caldeada" y por ello
se evalúan más medidas tendientes a reforzar los comedores escolares, los
programas alimentarios y el monto de todos los planes sociales en función de lo
que acuerden sindicatos, empresarios y el Ministerio de Producción en la
reunión de este viernes en el Consejo del Salario Mínimo.
En el
ministerio de Desarrollo Social que lidera Stanley ayer hubo contactos con
dirigentes de organizaciones sociales para tratar de calmar la calle. El
viceministro de Desarrollo Social Carlos Pedrini fue el encargado de mantener
un nexo con algunos dirigentes sociales para evitar desbordes o hechos de
violencia. Es que la cantidad de manifestantes en un nuevo día de cortes y
protestas superó las expectativas de los organizadores y colapsó gran parte de
la ciudad de Buenos Aires, por lo que se generó un caos.
Los
movimientos sociales marcharon este miércoles hacia el Ministerio de Salud y
Desarrollo Social y en distintos puntos del país con la consigna "Urgencia
para enfrentar el Hambre". La masiva convocatoria tuvo como objetivo que
el gobierno nacional avance en la sanción de una ley de Emergencia Alimentaria
y disponga de medidas de contención, como aumento del salario social, el
otorgamiento de un bono de $ 2.000 y el incremento de las jubilaciones y
pensiones mínimas, entre otros puntos.
Al parecer,
nada de esto ofrecerá el Gobierno en lo inmediato. En cambio habrá un refuerzo
en los programas alimentarios para apaciguar la pobreza. Este fue un tema de
análisis en la reunión que ayer Macri mantuvo con la cúpula de la Iglesia
liderada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar
Ojea.
En el
encuentro con la Iglesia el propio Presidente pidió a la cúpula que ayude a
mantener la cohesión social y evitar situaciones de desborde en las calles. De
hecho, las medidas que apuntan a mejorar los montos de programas para comedores
y la cantidad de alimentos nutricionales se sustentan en gran medida con ayuda
de parroquias o centros de Cáritas Argentina que responden a la Iglesia.
Desde el
Movimiento Evita, Gildo Onorato destacó ayer que "hace falta visibilizar
el hambre y la falta de trabajo, necesitamos ya la declaración de la Emergencia
Alimentaria. Necesitamos que esta crisis no siga escalando porque los daños
sociales son muy profundos y el único camino para frenarlo son políticas
concretas para generar trabajo y para asegurar el acceso a los alimentos de la
canasta básica para todas las familias", dijo.
No hay hasta
ahora decisión del Gobierno de declarar la Emergencia Alimentaria. En la Casa
Rosada creen sin embargo en los retoques que harán a los programas alimentarios
y en el monto de planes sociales.