“El odio, la envidia, la soberbia, ensucian la vida.” Su Santidad Francisco.
Luego de
varios años de políticas gubernamentales contrarias al campo, pareciera que las
mismas han logrado el objetivo deseado. Actualmente el sector agropecuario
argentino debe hacer frente a un año para el cual no tiene capital de trabajo
propio.
Traducido
esto, significa que estamos comenzando nuevamente un período de endeudamiento
del sector, con gente en la calle sin trabajo, con falta de recomposición de
rodeos de hacienda, con ausencia de inversiones en estructura, con falta de
inversión en sustentabilidad de suelos.. , etc.
Esta
situación no es nueva. Durante los años 90 vivimos algo similar. Y si los
gobernantes no corrigen rápidamente el rumbo indudablemente desembocaremos en
el mismo callejón sin salida.
En todos los
sectores de la producción se encuentran problemas, en las economías regionales
siguen expulsándose productores hacia la marginalidad , respecto a la carne
vamos hacia un nuevo faltante y seguimos perdiendo mercados en el exterior , el
sector lechero viene sufriendo una
disminución de tamberos, en girasol vemos una disminución del área de siembra
que no encuentra piso desde hace años, y hasta algunos funcionarios están
pensando en importar trigo ya que dicen que no alcanza para la mesa de los
argentinos.
El común
denominador en todas estas producciones, es la falta de rentabilidad y la
transferencia de recursos hacia otros eslabones de la cadena.
Indudablemente
la producción agropecuaria es uno de los pilares que sostienen nuestra
Argentina, por esa razón el enorme perjuicio que sufre el campo está
llegando a afectar a toda la población
tanto urbana como rural sin ningún tipo de distinción.
Es por ello,
que desde CARBAP, hacemos un llamado de atención a todo el arco político, tanto
al oficialismo como a la oposición para que tomen conciencia del camino que
estamos transitando y los enormes perjuicios que sufriremos todos los
argentinos en caso de continuar con estas políticas.