jueves, 9 de agosto de 2018

Nueva tasa de política monetaria


(Alejo Perello – PwC Argentina) El BCRA anunció la creación del Comité de Política Monetaria (COPOM) presidido por su máxima autoridad, Luis Caputo. Dicho Comité será el encargado de establecer la tasa de referencia, tasas de operaciones de pase y de los instrumentos emitidos por la propia entidad.
Tal es así que, buscando ejercer un mayor control de los agregados monetarios a raíz de
la extensa lista de recomendaciones y pocas imposiciones estructurales que sentó el FMI, también siguiendo con el plan de desarme del stock de Lebac, el Comité decidió éste martes 07/08, mantener la tasa de referencia de política monetaria en 40% (anual) pero tomando como tal a las Leliq (Letras de Liquidez) a 7 días.
Hasta enero de 2017 la tasa de referencia era la Lebac como instrumento de deuda, luego comenzó a aplicarse como referencia la tasa del centro del corredor de pases, la misma funcionaba a través de una REPO impuesta, esto es, una operación de recompra de 1 a 7 días previamente acordada entre las partes, en las que el BCRA cobraba una tasa de 43% por otorgar préstamos a las entidades financieras mientras que pagaba una tasa del 37% por la absorción de moneda, la diferencia entre el precio de ambas marca la tasa que funcionó como indicador.
¿Cómo funcionan las Leliq? Éstas Letras se licitan diariamente e incluso se operan en el mercado secundario al igual que las Lebac y pueden ser operadas solo por bancos según las necesidades de liquidez, en los casos en que éstos tengan un excedente de efectivo en el corto plazo, podrán volcarla en éstas Letras que cuentan con un plazo de 7 días, pudiendo así reflejar el excedente o faltante de pesos de las entidades bancarias. De ésta manera, el BCRA podrá ir monitoreando los agregados monetarios a medida que los bancos se vuelquen a ésta Letra abandonando las Lebac y disminuyendo su stock, evitando así también, el pase a dólares, mientras que el aumento de emisión de circulante será absorbido cómo deuda pública por parte del Tesoro. Actualmente el stock de Lebac se ubica en $960.000 MM de los cuáles, poco más de un tercio se encuentra en manos de entidades bancarias.
Las Leliq fueron creadas en enero del corriente año como un instrumento similar a las Lebac con la diferencia que mantienen un plazo de 7 días y a las que solo tienen acceso entidades financieras mientras que el plazo mínimo de las Lebac es de 35 días estando al alcance de cualquier inversor. Lo que se busca con las Letras emitidas por el Central es retirar circulante del sistema, evitar el traspaso al dólar y apostar por la moneda local.
El efecto que conlleva mantener tasas altas en la economía es el enfriamiento de la misma, apostando al mercado financiero sin hacerse material en el sistema de producción, lo que permitiría alcanzar la meta de inflación estipulada por el FMI, pero frenando la inversión, ya que el principal método de financiación de PyMes y demás organizaciones es mediante el crédito, situación que también impacta sobre el giro en descubierto que las propias empresas usualmente realizan.
Por otra parte, el Comité publicó un comunicado en el que sostuvo que, si bien la inflación se aceleró en junio por el arrastre de la depreciación del ARS de mayo y junio marcando un 29,5% anual, en julio se pudo apreciar una desaceleración de la misma, aunque menor a la prevista por el BCRA.
Según los comunicados de Política Monetaria, se estima que 2018 mantendrá los niveles económicos de 2017 para retomar el crecimiento en 2019, año electivo, de crecimiento por ‘default’, propulsado por la normalización del sector agrícola como así también por el mercado financiero.
En cuanto al déficit fiscal, punto de partida de los problemas económicos que hoy se presentan, hubo sobrecumplimiento de metas de 0,2% del PBI con respecto a la meta fiscal de 1,1% sin financiamiento del BCRA al Tesoro.
Sobre la administración del dólar, se busca mantener un tipo de cambio estable para disminuir la incertidumbre y evitar oportunas corridas, pero debe existir un ritmo de devaluación del peso argentino que permita no perder la competitividad cambiaria que se logró con la corrida sufrida en los últimos meses. Mientras la inflación se mantenga en torno al 3% mensual, el peso debe sufrir la inevitable devaluación, de no ser así, la historia del atraso cambiario se repite. El bono norteamericano a 10 años (US10Y), indicador determinante para el mercado externo, se encuentra a una tasa de 2,94% y pareciera indicar que continuará con el ritmo alcista superando el 3% perjudicando el resto de las monedas emergentes provocando así, una nueva suba del tipo de cambio respecto de la moneda argentina.