lunes, 9 de julio de 2018

Incertidumbre de divisas


(Alejo Perello – PwC Argentina) Como habíamos adelantado, el Merval comenzó a sufrir un ajuste luego de que Argentina adquiriera la calidad de mercado emergente. Telecom, YPF, Grupo Galicia, Banco Macro, Banco Francés, TGS, Pampa Energía entre otras, sufrieron una desvalorización en el mercado en más del 40%. Por aversión al riesgo, los inversores buscan shortear los instrumentos para
así disminuir su incertidumbre, esto es, aprovechando la suba del dólar y la repentina pero ocasional baja, apostar al corto plazo (short term), comprar barato y vender caro. Éste mecanismo perjudica de forma directa a las propias acciones ofertadas en la bolsa ya que el objetivo de las mismas es usar las inversiones en acciones como crédito para el propio financiamiento de las empresas, pero ahora lejos está de cumplir ese papel. Las empresas con cotización en bolsa se están desvalorizando por el ajuste que viene realizando el mercado, por la turbulencia cambiaria que no encuentra un norte y por la poca precisión en la proyección económica en el futuro inmediato. Cabe recordar que hasta diciembre de 2017 el tipo de cambio con flotación sucia intervenido por el BCRA era una situación controlada, pero a partir de la orden de Jefatura de Gabinete de modificar las metas inflacionarias la cuestión fue otra. Una de las principales virtudes con las que contaba la actual gestión fue la confianza que supo ganar ante los agentes de bolsa, virtud arrebatada por la antes mencionada modificación de metas.
Tomando como ejemplo el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) utilizado por el BCRA para proyectar en base a análisis realizados por consultoras ajenas a la entidad, en marzo de 2018, hace tan solo 3 meses, preveían un dólar a $22,07 para diciembre con una inflación anualizada de 19,8%. El día martes pasado, éste mismo relevamiento proyectó una inflación del 30% para 2018 con un dólar a $30,3 en diciembre. Otro ejemplo que deja a la vista la gran incertidumbre que se generó a partir de la corrida sufrida en abril 2018 es el caso del ROFEX (Bolsa de futuros y derivados de Rosario). En marzo proyectaba a noviembre un dólar por $23 mientras que en éste momento se estima un valor medio del mismo de $33,2.
Dentro del paquete de medidas a tomar para la contención del dólar, el BCRA, luego de haber recibido el primer desembolso del préstamo cedido por el FMI, comunicó, en pos de generar confianza, el mecanismo a utilizar para contener el dólar el cual consiste en ofertar USD 100 millones durante 75 días hábiles en plena jornada (13hs) para mantener la divisa a la baja y frenar la incertidumbre que de una manera u otra provoca la corrida cambiaria o bien devalúa la moneda nacional. También buscarán retomar una de las iniciativas impulsadas por F. Sturzenegger que consistía en ampliar el Swap de divisas con China para reforzar el stock de reservas, es decir, un derivado financiero en el que se ampliaría el crédito cedido por la República Oriental por el equivalente a unos USD 7.000 millones.
Por otra parte, el Ministerio de Hacienda conducido por N. Dujovne, comenzó este martes una licitación de LETES (Letras nominadas en dólares) por un total de USD 2.500 millones, extendiendo el plazo hasta el jueves 5, para así incentivar a inversores extranjeros a apostar por una alternativa a mayor plazo y más rentable que la compra de divisas y también como parte de las medidas que incluyen la reducción del stock de LEBACs.
El día martes, feriado en Estados Unidos, permitió dar un respiro al mercado financiero y junto a las comunicaciones que mantuvo Hacienda con importantes agentes inversores de Wall Street y luego de que se diera a conocer el potencial proyecto de Presupuesto 2019, se buscó marcar un sendero económico acorde a lo pautado con el FMI, situación que permitiría en cierta manera, recuperar parte de la confianza perdida luego de la turbulencia cambiaria.
Dicho proyecto, prevé para 2019 una inflación que ronda el 17% y un dólar determinado por el mercado con intervenciones ocasionales. En cuanto a las exportaciones se proyecta un crecimiento a un ritmo mayor que las importaciones impulsado por el agro y un crecimiento económico del 2%. Es de destacar que 2017, año de elecciones, fue un año en el que la economía creció un 2,8% respecto del año previo, principalmente dado por la obra pública, transporte y pesca, pero también fue un año en el que se alcanzó el mayor rojo deficitario comercial histórico perdiendo el país unos USD 8.500 millones. Algunos de los puntos a tener en cuenta son que, en las diferentes economías, en años de crecimiento se suele convivir con déficit comercial y, por otra parte, para el corriente año sin elecciones, se prevé un crecimiento del 0,8%, es decir, que luego de 10 años Argentina habrá logrado mantener el crecimiento económico durante 2 años seguidos.
Con éste contexto, se espera para los próximos 6 meses el inevitable aumento de inflación con perspectivas de hasta un 30%, aumentos en las tarifas de luz y gas que incluyen las variables de producción de la energía, su transporte y su distribución. Combustibles, acumulan por parte de la estatal YPF, empresa que lidera el mercado, en lo que va del año un aumento del 18% y las cuotas de las prepagas se elevarían en un 7,5% a comienzos del próximo mes. El panorama no es alentador, se espera a raíz del aumento del dólar, el traspaso a los precios, pero una vez resuelto el rumbo cambiario la situación mejoraría siempre y cuándo se sepa aprovechar de la mejor manera el salvavidas cedido por el FMI, el crecimiento económico, la calidad de emergente y así generar la confianza para la recepción de inversiones del extranjero y promover la inversión local.