Este tipo de conectividad permitirá alcanzar velocidades de 10 Gbps, tener hasta 100 veces más dispositivos conectados que con 4G y reducir el consumo energético en un 90%
El 5G es en
materia de conectividad el sucesor del 4G. Esta quinta generación permitiría
alcanzar velocidades de 10 Gbps (10.000 Mbps). Para tener una dimensión de lo
que esto significa, basta con repasar que en la Argentina la velocidad de
descarga del 4G es de 12 Mbps y que el promedio mundial es de 16 Mbps. Y en el
caso del 4G+ se puede llegar a velocidades de entre 100 y hasta 200 Mbps.
Esta nueva
tecnología no solo permitirá alcanzar mayor velocidad de conexión (se podría
descargar una película HD al teléfono en menos de tres segundos) sino que podrá
soportar hasta 100 veces más dispositivos conectados que los que soporta el 4G.
También
reduciría el consumo energético en hasta un 90% y, entre otras cosas,
extendería la vida útil de las baterías.
Estas
bondades que promete el 5G tendrán relevancia, sobre todo, en la internet de
las cosas. Para que todos los dispositivos del hogar estén conectados y
“dialoguen” entre sí sin interferencias es trascendental el arribo de esta
nueva tecnología.
También será
fundamental para las industrias porque reduce a apenas un milisegundo la
latencia (el tiempo que transcurre entre que se emite una orden y se ejecuta la
respuesta). En el caso del 4G es de 100 milisegundos.
Esta
capacidad de respuesta súper rápida será vital -por ejemplo- para los vehículos
conectados, donde una demora en la comunicación podría llegar a significar un
accidente mortal.
Todo esto, a
su vez, tendrá una repercusión económica: según Ericsson y IHS Markit, cerca de
mil millones de personas en todo el mundo tendrán acceso al 5G en de los
próximos cinco años, lo cual generará una producción económica de 12,3
trillones de dólares.
Las pruebas de 5G
El martes,
Personal, junto a Nokia, mostraron cómo funciona el 5G en un entorno
controlado. La prueba, que se hizo en la sede central de la compañía en Puerto
Madero, alcanzó velocidades de 10 Gbps. Allí se mostró el funcionamiento de
esta tecnología con dispositivos de realidad virtual y conexión entre
dispositivos.
El año
pasado, Movistar hizo lo propio junto con Ericsson. Fue la primera demostración
pública sobre el funcionamiento del 5G en Argentina. Ese mismo año, en enero,
habían hecho una prueba en el Congreso Mundial de Móviles (MWC), donde
mostraron que se podía conducir un vehículo a la distancia con la ayuda de esta
tecnología.
En la
edición de ese mismo evento, este año varias operadoras como Orange hicieron
pruebas de 5G. Incluso AT &T, T-Mobile y Verizon dijeron que implementarán
el servicio de 5G en diferentes ciudades de Estados Unidos hacia mediados y
fines de este año. Otras operadoras prometieron lo mismo en Europa.
Este nuevo
protocolo recién estará disponible para ser comercializado entre 2019 y 2020,
pero hay otros aspectos que se deben analizar previamente.
El estándar
El 20 de
diciembre de 2017, el 3GPP (un grupo de telecomunicaciones que rige los
estándares de las redes) aprobó el primer estándar de 5G Non-Standalone de
redes móviles, que se apoyará en las redes existentes de 4G para el despliegue
de la próxima generación en conectividad.
“Al utilizar
como base de lanzamiento las redes de LTE se acortan los tiempos de llegada de
5G en la región, pues contrario a lo sucedido con generaciones anteriores, se
tenía que desplegar una nueva red completamente de la nada. Ahora, los
operadores pueden ver en qué localidades poseen en estos momentos servicios de
LTE o LTE Avanzado y seleccionar aquellas en las que sería viable a corto plazo
un incremento en velocidad, mayor eficiencia en uso de espectro y una menor
latencia a las disponibles en la actualidad”, explicó José Otero, director de
5G Américas para América Latina y el Caribe, durante el anuncio.
Ahora bien,
si para que llegue el 5G se requiere aprovechar el 4G, el punto de partida para
países subdesarrollados como la Argentina es mejorar el acceso y la calidad de
esta tecnología, que en algunas zonas hoy es deficiente.
A raíz de
este y otros motivos, según varias fuentes consultadas del mercado de las
telecomunicaciones, en la Argentina el desembarco del 5G recién se daría en
2021 o incluso en 2022.
El acceso
Argentina
fue uno de los últimos países de la región en incorporar el 4G, en 2014, pero
también de los que más rápido lo adquirió. Según un informe de la GSMA, el
36,78% de las 62 millones de líneas en el país tienen acceso a esta tecnología.
Esto lo convierte en el tercer mercado de Latinoamérica por detrás de Brasil y
Chile. Si bien se avanzó, todavía falta continuar con el despliegue.
Para que
cambie se necesita, entre otras cuestiones, mejorar el espectro disponible y
asignar nuevas frecuencias. ¿Qué significa esto?
Crear y limpiar “autopistas”
El espectro
radioeléctrico es la vía o autopista que se utiliza en el ámbito de las
telecomunicaciones para que haya, justamente, conexión. Es por esta vía donde
circula la información.
Este recurso
se divide en diferentes bandas de frecuencia. Y cada una de ellas se emplean
para diferentes propósitos.
El 5G tiene
varios propósitos. Para cumplir con estas funciones se necesitan diferentes
frecuencias o bandas. Por un lado está el tema de la cobertura e internet de
las cosas, para lo cual se requieren bandas por debajo de 1 Ghz.
Para lograr
una optimización en la experiencia de navegación, se requieren bandas de 3.5
Ghz, y para reducir la latencia se podrían usar bandas milimétricas de 26, 28 y
40 Ghz. La que tiene prioridad para la GSMA es la de 26 Ghz, según explicó a
Infobae Lucas Gallitto, director de políticas públicas de GSMA, una
organización que reúne a 800 operadores móviles y más de 200 compañías
relacionadas.
En este
sentido, la conferencia mundial que llevará adelante en 2019 la Unión
Internacional de Telecomunicaciones (UIT) será fundamental porque será allí
donde se determinará cómo cambiarán las atribuciones de las bandas. Luego, a
nivel local, le corresponde al Enacom habilitar las bandas que correspondan
para el caso.
En Argentina
están habilitadas las bandas de 700, 850, 900, 1700/2100, 1900, y 2.500. El 4G
corre en 1700/2100. Eventualmente cuando la de 2.500 se encuentre sin
interferencias, también se podrá utilizar para el 4G.
Hasta hace
poco, la banda de 700 estaba en manos de Telecentro y no se encontraba
operativa para ofrecer conectividad, pero ahora se liberó y eso fue calificado
como “un gran logro” por Andrés Ibarra, ministro de Modernización, porque
permitirá continuar con el despliegue del 4G, según le explicó a Infobae en una
entrevista anterior.
El 2G y 3G
están en las frecuencias 850 y 1900, pero eso no quita que en el futuro, para
mejorar la eficiencia espectral, las operadoras decidan migrar esas frecuencias
para ofrecer 4G. La banda de 900, por cuestiones técnicas, no está operativa y
no hay planes en lo inmediato de que esto vaya a cambiar.
Otro punto a
resolver es el total de espectro asignado, que es de apenas 470 Mhz entre las
tres operadoras (Movistar, Personal y Claro) cuando se recomienda un mínimo de
1.000 Mhz (1 Ghz) de espectro. Desde el Gobierno aseguraron que la idea es ir
subiendo el límite de espectro asignado para cada operadora o CAP (en la
actualidad es de 140 MHz ) además de licitar 90 MHz de Arsat para así llegar a
la meta de 1 Ghz en 2020.
La
conclusión, entonces, es que aún falta un camino por recorrer para mejorar el
acceso al 4G que, en principio, es la base sobre la cual se está comenzando a
ofrecer el 5G.
Fuente: Infobae ( Por Desirée Jaimovich)