jueves, 20 de abril de 2017

Todos los policías bonaerenses serán sometidos a análisis toxicológicos

Los análisis serán sorpresivos, por sorteo y se realizarán a través de muestras de saliva en el espacio de trabajo de cada oficial. En el gobierno aclararon que “no es una caza de brujas”
Los 93.000 oficiales que integran la Policía Bonaerense serán sometidos a análisis toxicológicos para detectar el consumo de alcohol y de sustancias ilícitas. La medida,
impulsada por el gobierno de la Provincia, alcanzará también al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, a sus principales funcionarios y a la jefatura policial.
La gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, aclaró que la iniciativa "no tiene objetivo punitorio". "Es, en principio, para que aquellos que consumen tenga la posibilidad de pedir ayuda y pueda reinsertarse", dijo.
Los tests, de carácter obligatorio, serán realizados por Fundatorx, la entidad que preside Carlos Damín, especialista en Toxicología, Medicina del Trabajo y Salud Pública, profesor de Toxicología en la Facultad de Medicina de la UBA y jefe de la División Toxicología del hospital Fernández.
Los análisis serán sorpresivos, por sorteo y se realizarán a través de muestras de saliva en el espacio de trabajo de cada oficial. En caso de que el resultado sea positivo, el agente será trasladado al área de salud mental para que reciba atención. Solo se los expulsará de la fuerza cuando si se prueba que están involucrados en delitos como la venta de drogas.
El modelo es similar al que adoptaron la DEA y el FBI norteamericanos y las policías de Nueva York, Honduras, Ecuador, México y Australia, entre otros.
El ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo también resaltó que la intención no es "iniciar una caza de brujas". "Sólo queremos estar seguros de que quien tiene permiso para usar un arma no esté bajo efectos tóxicos", remarcó.
Según publicó La Nación, desde diciembre de 2015 se detectaron 145 casos de policías bonaerenses que recibieron sumarios por consumo de drogas durante el trabajo. Uno de ellos fue Luis Montero, a quien filmaron mientras tomaba cocaína a bordo de un patrullero. El agente fue separado de la fuerza y se le inició una causa por consumo de estupefacientes.