viernes, 27 de enero de 2017

Medicina espera 5.000 alumnos en primer año y se reaviva la polémica

A los 3.500 inscriptos en La Plata podrían sumarse más de 2.000 recursantes. Un debate áspero. El jueves comenzaron las charlas de bienvenida a los ingresantes a la carrera de Medicina, que este año ascienden a 3.500 sin contar los recursantes. El curso nivelatorio consta de cuatro materias: Matemática, Biología, Química y Comprensión de Textos 

Comenzó el jueves el curso nivelatorio para los casi 3.500
alumnos que se inscribieron en Medicina. Divididos en 30 comisiones, deberán asistir al 80% de las clases de Matemática, Biología, Química y Comprensión de Textos. El cursillo finalizará el 31 de marzo. En abril, llegará la hora de la verdad. Arrancarán las materias específicas de primer año y habrá que ver cuántos de los 2.500 potenciales recursantes retornan a las aulas. Las autoridades de la unidad académica admitieron que esperan entre 4.500 y 5.000 jóvenes en el “primer escalón” de la carrera.
Una vez más, el debate está servido. ¿Se pueden dar buenas clases teóricas y prácticas a tantos alumnos? “Es imposible”, apuntaron desde el decanato. “Es perfectamente factible”, retrucaron desde el claustro estudiantil. Se avecina un ciclo académico complejo en 60 y 120. Y muchos se preguntan si esta vez, además, hará ruido el año electoral en la UNLP con vistas a la elección del rector, teniendo en cuenta el histórico enfrentamiento rectorado-facultad.
Volviendo a las aulas y a los preparados, la decana de Medicina, Ana Lía Errecalde, dijo a este diario que “hay cerca de 3.500 inscriptos y 2.500 potenciales recursantes. Es imposible manejar 6.000 alumnos en primer año. Supongamos que recursan 1.000 ó 1.500, que es lo que estimamos, estamos hablando de entre 4.500 y 5.000 estudiantes. Una situación complicadísima, porque el chico pasa a ser un número, se pierde la relación con el docente, que es clave”, subrayó.
Puso un ejemplo para anticipar el “aluvión” de estudiantes que aguardan en primer año. Dijo que en 2016 “aprobaron la cursada de Histología en la cátedra A (de la cual es profesora titular) más de 600 chicos, en tanto que unos 300 aprobaron en la cátedra B. De esos 900 alumnos, 700 deben recursar otras asignaturas, y como ya tienen aprobada una materia troncal de la carrera, uno descuenta que seguirán adelante. De manera que partimos de un piso de 700 jóvenes más que los 3.500 inscriptos para este curso”, apuntó.

“Se pierden en la masividad”


Luego hizo hincapié en que “siempre hay un grupo que se recibe contra viento y marea, que no se detiene ante ninguna adversidad. Otro grupo que no. Y un tercero, amplio, que está en el medio y que con más apoyo de los docentes en los primeros años puede graduarse como excelentes médicos. Eso lo notaron los profesores el año pasado. Es una picardía, porque se pierden en la masividad”, puntualizó, para añadir que “cuando había ingreso eliminatorio pasaba a segundo año el 95% de los alumnos, cerca de 400. Ahora pasaron, con todas las cursadas aprobadas, apenas unos 200”.
Errecalde señaló que “la Universidad no nos dio un peso más para afrontar esta nueva realidad. Ahora bien, supongamos que nos dieran presupuesto, espacios para las cursadas, cargos docentes. Un docente de una carrera eminentemente práctica como ésta, que debe conocer al detalle todos los preparados histológicos y anatómicos, y ni hablar del ciclo clínico (con pacientes en hospitales), no se forma de un día para el otro”.

“Es posible”


“Se pueden dar buenas clases a tantos estudiantes. Hay antecedentes en la facultad que lo demuestran. En 1992, antes de que se implemente el ingreso eliminatorio, había 17.000 alumnos, 4 edificios menos y 400 docentes menos que hoy en día, y se podía cursar en condiciones dignas”, opinó, por su parte, la consejera directiva Ayelén Escalante.
La estudiante afirmó -a contramano del decanato- que “existe una gran cantidad de recurso docente y de infraestructura que hoy no se está aprovechando. Un ejemplo de esto son las cátedras de Anatomía, que cuentan con una relación docente-alumno que está entre las más altas de toda la Universidad y un gran número de ayudantes alumnos ad-honorem, y aún así no implementan bandas horarias. Otro caso. Biología, que es cátedra única y por lo tanto recibe a la totalidad de los ingresantes, sigue contando con la misma cantidad de aulas que cuando ingresaban 300 estudiantes. Además, el aula magna y el Hospital Universitario están cerrados para el uso de la docencia por orden de las autoridades”, describió.
En cuanto a los fondos, aseveró que “nuestra facultad cuenta con el segundo presupuesto más alto de la UNLP, pero las autoridades nunca han dado a conocer la distribución interna del mismo. Entonces, mientras estas cosas sigan sucediendo, lamentablemente las condiciones van a empeorar, porque el problema actual no es la falta de recursos, sino la falta de voluntad política del decanato para tener una facultad masiva”, consideró Escalante.
¿Y el ciclo clínico? ¿Cómo se resolvería la relación alumnos-paciente sin invadir al mismo? “Si se pretende continuar con la misma cantidad de pacientes que vemos hoy en cursadas bastante reducidas, efectivamente nos encontraríamos frente a una invasión. Sin embargo, La Plata es una de las ciudades del país que cuenta con mayor número de hospitales públicos y centros de atención primaria de salud; sólo bastaría con empezar a generar nuevos convenios con dichas instituciones para solucionar ese problema”, sostuvo la consejera directiva.
Finalmente, respecto de la organización de las clases, remarcó: “Profesores de las materias de primer año, en conjunto con el claustro estudiantil, presentaron una propuesta de cursada que, con la misma cantidad de docentes y espacio edilicio, permitía cursar a 3.000 estudiantes sin necesidad de recortar la carga horaria. Esa propuesta fue inmediatamente rechazada por las autoridades, sin explicación alguna”. “La realidad es que Hoja de Roble (grupo de profesores que conduce la unidad académica) tiene una idea elitista de la educación, que hace años deja a miles de chicos sin la posibilidad de estudiar la carrera que eligieron. Nosotros no dejaremos de reclamar ante la Universidad o donde tengamos que hacerlo”, concluyó.