Siguen los robos en Casares, esta vez fue el turno del matrimonio Díaz- Bertucci

Mal retorno para el matrimonio conformado por Fabricio Díaz y  María Luisa Bertucci, quienes al llegar de Mar del plata en la tarde del viernes se encontraron con la puerta de entrada de su casa abierta y con signos de violencia, sí, los dueños de lo ajeno había entrado y robados sus pertenencias y dinero en efectivo.
De acuerdo a lo narrado por la pareja, el lunes por la tarde partieron rumbo a Mar del Plata a cumplir con las tareas laborales de Fabricio (viajante) y su esposa decidió acompañarlo, al regresar en la tarde del viernes a Casares fue Díaz quien vio que la puerta de la casa, ubicada en el Barrio Santa Teresa, estaba abierta, al ingresar lo primero que noto fue la falta del TV de 40 pulgadas. Le avisó a su esposa, quien creyó en principio que era una broma, pero lamentablemente no fue así.
El o los ladrones barretearon la puerta de ingreso y ya en su interior revolvieron toda la casa de donde se llevaron algunas alhajas de oro y plata ropa de la hija del matrimonio y calzados y 15 ml pesos en efectivo.
Nadie vio ni escucho nada y no saben bien cuando pudo haber sido ya que faltaron un par de días del hogar.
La policía científica llego pasada la media noche, levantaron huellas, encontraron un par que serían de alguna persona muy jovencita por el
tamaño y al parecer habrían trabajado con guantes que se suelen usar para jardinería o albañilería porque quedaron marcados en varias partes.
Lo cierto es que aún no hay ninguna pista firme al respecto y que más allá de los elementos de valor que se llevaron, a esta familia como a otras tantas les robaron la tranquilidad ya que su s vidas no son las mismas luego de hechos de estas características, violaron su intimidad, revisaron todo.

Esta vez fueron ellos, días atrás otras personas y seguramente esto seguirá porque hasta que no reconozcan las autoridades que Casares ya dejo de ser una ciudad tranquila, donde los flagelos de la droga, la violencia, el alcohol existen y que no somos la excepción a ninguna regla y trabajen en serio, lamentablemente seguiremos igual o peor.