El Gobierno
quiere flexibilizar la operatoria de cheques rechazados de productores en
emergencia e impulsar la llamada "línea de inversión productiva" para
que recuperen capital de trabajo.
El Gobierno
trabaja en medidas para evitar que en las zonas agropecuarias inundadas se
rompa la cadena de pagos de los productores.
Según un
informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, a nivel
país se perderán 5,7
millones de toneladas de soja, como consecuencia de las abundantes
precipitaciones del mes pasado, que impactaron de lleno en pleno momento de la
cosecha de este grano. De ese volumen, Santa Fe sufrirá una baja de 3,2
millones de toneladas por el temporal, Entre Ríos cerca de 1,5 millones de
toneladas y Córdoba 1 millón de toneladas.
Particularmente
en Santa Fe, como la provincia más afectada, la Confederación de Asociaciones
Rurales de Santa Fe (Carsfe) estimó recientemente que sumando todas las
actividades, agricultura, ganadería, lechería y otras economías regionales,
allí las pérdidas tendrán un costo de más de US$ 2700 millones.
En este
contexto, se teme por la situación financiera de muchos productores. Por ello,
el Gobierno está trabajando para flexibilizar la operatoria de los cheques
rechazados y, además, que la llamada "línea de crédito a la inversión
productiva", que los bancos están obligados a desembolsar, incluya de
manera específica a los productores en situación de emergencia.
En enero
pasado en esa línea se incorporó una mención a cuestiones referidas a
situaciones de desastre, pero ahora se quiere darle más precisión. Además, a
través de un subsidio del Ministerio de Agroindustria, que la actual tasa del
22% baje un nivel del 15 al 17 por ciento.
Estas
medidas se estuvieron conversando en los últimos días con ejecutivos de los
principales bancos del país y con los dirigentes de Confederaciones Rurales
Argentinas (CRA), que viene alertando por posibles problemas en la cadena de
pagos. Agroindustria también entró en contacto con el Banco Central.
Entre fines
de este mes y el próximo comenzarán a entrar al circuito cheques que los
productores dieron cuando compraron insumos en ese momento. El temor es por
quienes han perdido gran parte de su producción y no tienen fondos para hacer
frente a esos compromisos.
"Se
está buscando flexibilizar toda la operatoria de cheques rechazados, que el
productor no quede marcado en el sistema (cuando se informa al Banco Central) y
que pueda levantar rápido la situación. Esto es algo por resolver porque si
tiene problemas también lo va a tener el proveedor de sus insumos",
contaron en uno de los bancos participantes de las rondas de consultas por este
tema.
Según
trascendió, se apuntará a que el productor agropecuario con un cheque rechazado
y con un certificado de situación en emergencia no sufra trastornos con su
operatoria.
Respecto de
la denominada línea de inversión productiva, que tiene una tasa del 22%, el
Gobierno pretende que a través del fondo de emergencia agropecuaria de
Agroindustria, que posee $ 500 millones, se destinen entre 250 y 300 millones
de pesos para subsidiar la tasa. Quedaría entre 15 y 17 por ciento, según
trascendió. Esto iría a la par de que se especificará su uso para quienes están
en situación de emergencia y necesitan recomponer capital.
Por otra
parte, trascendió que se analiza subir los períodos de gracia para los
préstamos y que a través de las cooperativas agrícolas se puedan asistir a
pequeños productores que no están bancarizados pero sí poseen crédito comercial
de esas cooperativas.
"Hay
que salvar la cadena de pagos, lograr ayuda financiera para que el productor se
recomponga", señaló Dardo Chiesa, presidente de CRA, que impulsó la
necesidad de medidas para los productores inundados.
Fuente: FYO
