Los
bancarios decidieron realizar un paro nacional el 22 de octubre y anunciaron
otro de 48 horas para la segunda semana de noviembre, tras los festejos por el
“Día del Bancario”, en reclamo de una actualización del mínimo no imponible del
Impuesto a las Ganancias.
Al cabo de
acto y una ruidosa movilización, que afectó la tranquilidad de la city porteña
la conducción nacional de la Asociación Bancaria informó además de las
movilizaciones, que se realizarán asambleas en los lugares de trabajo para
discutir el “plan de lucha” del gremio.
La
asociación gremial, que es liderada por Sergio Palazzo, convocó a la protesta
contra “las tercerizaciones, el impuesto al salario y los recurrentes
incumplimientos de las entidades financieras, las que en muchos casos violentan
los acuerdos” firmados en la convención colectiva con el sector patronal.
En la
intersección de las calles Mitre y 25 de Mayo, detrás de la sede central del
Banco Nación, Palazzo brindó un duro discurso contra el Gobierno por la
negativa a actualizar el mínimo no imponible. Pero también contra las entidades
bancarias y su negativa a pagar “una compensación”, ante la pérdida del poder
adquisitivo de los trabajadores del gremio. Palazzo también advirtió que el
próximo año habrá una “paritaria durísima para recuperar lo que el impuesto a
las Ganancias se lleva”.
“Hemos buscado todos los caminos posibles para
no llegar a este enfrentamiento”, señaló el gremialista. Y recordó el paro
anterior cuando el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, los acusó de ser “Hood
Robin” y que fueran al Congreso para pedir una resolución sobre el gravamen.
“La pelota está en la cancha de ellos, porque fuimos a todos los bloques y el
único que no nos dio conformidad para tratar un proyecto fue precisamente el
bloque oficialista”, señaló. Los bancarios vienen realizando asambleas, con
interrupción de la atención al público y paros parciales en varias seccionales
como Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza.
