Se volaron las chapas de la casa de Gaby Vizan y no hubo heridos de milagro

Hay un viejo y reconocido dicho que expresa, “Tapamos el pozo una vez que se cayó Juancito”, y nada mejor graficado con lo que sucedió en la tarde del martes, cuando el viento azotaba con mayor fuerza y las chapas, que desde hacía meses estaba sueltas en el techo de la casa de Gaby Vizan y los vecinos reclamaban a las autoridades municipales que hicieran algo.
Bueno, pasaron los meses y no tuvieron respuesta alguna, a pesar de que les decían que si se levantaba viento esas chapas se podían volar y lastimar, y por qué
no, matar alguien que pasara por la calle. En la tarde de hoy martes, las chapas se volaron y terminaron algunas en la calle, otras en el techo de los vecinos y los patios con el peligro que eso implica. Los vecinos llamaron a la policía quien con buen tino colocaron conos en la calle para formar una zona limitada hasta que llegara la Guardia Urbana Municipal (GUM), ya que se trataba más que nada de un tema que por sentido común debería haber  resuelto el municipio, ya que el dueño de la vivienda está internado en el Hospital.
Dos miembros de la Guardia Urbana se acercaron al lugar y colaboraron el cerco perimetral y llamaron a bomberos, quienes después de varios minutos arribaron al lugar con una unidad y una escalera para tratar de solucionar el problema. Allí, la tarea de estos fue asegurar las pocas chapas que todavía quedaban prendidas en el techo y bajar el resto que estaban alojadas en el techo de la vivienda de la familia Beltran.
Como si faltara poco una importante autoridad ejecutiva municipal paso por el lugar cuando estaban trabajando bomberos, policías y la GUM y siguió como si tal cosa, ni siquiera se detuvo para preguntarle  quienes estaban allí, que había sucedido. A lo mejor ya le habrían informado y pecamos de malos, pero lo cortés no quita lo valiente.

Gracias al viento, y al accionar de bomberos entre otros momentáneamente quedo solucionado el problema del techo. Otra vez, esperemos que quienes deban dar solución ante casos de estas características actúen con mayor celeridad y que no esperen que la naturaleza les haga el trabajo, porque alguien puede resultar lastimado, esta vez la suerte estuvo de su lado, pero no siempre es así.