En ese sentido y con fines de observación, los
ingenieros Fidel Cortese y Ramón Gigón, recorrieron campos en Necochea, Tres
Arroyos, González Chávez, San Cayetano y Coronel Pringles.
Según Gigón, de Chacra Experimental Integrada
Barrow – INTA, “hay un pico histórico de avena fatua en septiembre”. A lo que
añade: “Este es el momento en el que nacen las malezas y por lo tanto hay que
estar muy alerta, sobre todo en lotes sembrados
con cebada tardía que recién
muestran una o dos hojas, y que no han sido tratados. Con respecto al rye
grass, que este año apareció muy temprano, se ven escapes que vienen del
barbecho”.
Aunque en cereales se registra una gran
presencia de sanguinaria (Polygonum aviculare L) –la histórica maleza de hoja
ancha de invierno–, como pero como todos los años, el principal problema se
centra en las gramíneas: avena fatua y rye grass (Lolium perenne). Con las
lluvias pronosticadas y el inminente aumento de las temperaturas, es de esperar
que estas malezas crezcan con fuerza.
A mediados de julio se registraron en la región
fuertes heladas y mucho viento. Y si bien esas condiciones frenaron a la
mayoría de las malezas, latifoliadas y gramíneas como la avena fatua, el frío
permitió que salieran de su estado de latencia y dormición, y los días recientes
con mayores temperaturas favorecieron su emergencia.
“La
recomendación es controlarlas lo más temprano posible, sobre todo porque la
competencia es ejercida en los primeros estadios del cultivo. Cuando esta
maleza compite con trigo y cebada que ya está encañada, no afecta tanto los
rendimientos y el desarrollo de las plantas como sí ocurre en ese período
inicial, ya que pueden reducir el rendimiento de los cultivos hasta el 70 por
ciento”, sostiene Gigón.
En relación con la posible aparición de resistencia
a herbicidas, agrega: “Estamos viendo en los últimos años la aplicación
repetitiva del mismo graminicida o de los mismos principios activos, y sobre
todo usado en dosis bajas. Es muy probable que comencemos a ver resistencias.
El problema es que existen en el mercado sólo dos modos de acción en
graminicidas, por lo que la recomendación de rotar modos de acción es acotada
en este caso. Por ahora aconsejamos usar dosis de marbete completa y rotar
entre las opciones disponibles. En el caso de utilizar el herbicida Axial, se
recomienda aplicar dosis de entre 600 y 800 centímetros cúbicos por hectárea”.
Sobre el papel de auxiliares de aplicación,
Gigón sostiene: “Tampoco se debe pensar que agregando un coadyuvante premium se
soluciona el problema. Se trata de una estrategia puede funcionar en
condiciones de estrés hídrico o cuando los folíolos están ‘serosos’, que es el
caso de rye grass, que tiene una significativa acumulación de cera en sus
hojas, pero si hay resistencia relacionada con el metabolismo de la planta, el
coadyuvante no influye”.
Enfermedades en cereales
Las principales enfermedades en cebada en la
campaña pasada fueron escaldadura temprana y, más tarde, mancha en red. Además,
en la zona sudeste, se sufrió un importante ataque de Ramularia. En trigo, los
principales problemas foliares fueron mancha amarilla y Septoria. Pese a que
suele aparecer en cada campaña, la roya no atacó a la cebada ni al trigo en
2012. Este año, en cambio, en zonas arenosas se está advierte un importante
avance de Rhizoctonia.
En esta campaña han caído entre 400 y 600
milímetros de lluvia para los cultivos de invierno y la zona atraviesa un
período de sequía con poca humedad ambiente desde hace 50 días.
“Las
recientes lluvias nos llevan a realizar nuevos monitoreos porque seguramente
aparecerán síntomas, sobre todo si siguen las actuales condiciones. Hoy los
lotes de trigo no poseen grandes incidencias de mancha amarilla, aunque la
situación puede cambiar en las próximas semanas. Si bien los precios de los cereales
han bajado, el costo de los fungicidas no tiene incidencia en el costo total
del cultivo. Hay que estar alerta para realizar aplicaciones oportunas”, afirma
Cortese. “En cebada, en especial en variedades susceptibles como Scarlett y
Shakira, hemos realizado aplicaciones de fungicidas junto con el herbicida para
bajar el inóculo del lote, y luego se aconseja realizar una segunda aplicación
tardía de fungicidas”.
La
experiencia Ramularia
El inóculo de Ramularia está presente en los
lotes, aunque no siempre se manifiesta. Apareció en el 2001 y retornó con
fuerza en la campaña pasada, lo que provocó grandes pérdidas. Se trata de una
enfermedad cuyos síntomas se advierten muy pronto, por lo que es conveniente
monitorear si se dan condiciones de extrema humedad y pocas horas de sol. Cabe
señalar que el síntoma de la enfermedad es un salpicado necrótico y suele
confundirse con roya.
“El año
pasado en lotes donde se había aplicado el fungicida Reflect Xtra para mancha
en red en cebada, se controló también Ramularia. Si bien este producto no tiene
registro en la Argentina para esta enfermedad, sí lo tiene en otros países. Por
lo tanto, a partir de ese conocimiento, muchos productores utilizaron el
producto para Ramularia en cebada y lograron salvar buena parte de la
producción”, asegura Cortese. FUENTE: ON24