De todo el
país se reunieron ayer en Buenos Aires. Condicionan la firma de la paritaria a
que las entidades financiadoras acepten recomponer los aranceles médicos.
En caso que
las autoridades continúen sin aportar soluciones, se analiza el recorte de los
servicios médicos a los afiliados de prepagas, PAMI y obras sociales.
Más de 300
prestadores privados de todo el país acordaron ayer firmar el
incremento
salarial del 26% solicitado por el gremio de la Sanidad si reciben una respuesta
satisfactoria del PAMI al pedido de clínicas y sanatorios del aumento del valor
de los aranceles médicos en una cuantía suficiente para compensar el incremento
de costos.
Asimismo, se
acordó la conformación de una comisión de 4 prestadores, quienes serán los
encargados de reunirse con Luciano Di Césare, interventor del PAMI, a fin de
encontrar una solución a la crisis del sector.
De no haber
un reconocimiento a la compensación -acorde al índice de inflación- que están
solicitando las clínicas y sanatorios, no sólo no se firmará la paritaria
salarial sino que se aplicará un programa de recortes en los servicios médicos
a los afiliados de prepagas, PAMI y obras sociales nacionales y provinciales.
La asamblea,
realizada en el Club Español, fue presidida por Jorge Cherro, presidente de
ADECRA (Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la
República Argentina) y Gustavo Mammoni, de Confeclisa (Confederación Argentina
de Clínicas, Sanatorios y Hospitales).
Jorge Cherro
remarcó que "estamos preocupados. No tenemos resuelto el financiamiento,
fundamentalmente con el PAMI y las prepagas. Con respecto al PAMI, no somos
atendidos. La última vez que nos recibieron fue en febrero, cuando nos
prometieron soluciones y no resolvieron nada".
"La
falta de financiamiento provoca desinversión y en consecuencia se va
produciendo un paulatino deterioro de la calidad de la prestación médica",
describrió Cherro.
Por su
parte, Gustavo Mammoni remarcó que "en las elecciones primarias, la salud
no figuró en la agenda de ningún candidato. Sin embargo, seguimos dando
respuesta sanitaria en medio de una crisis que afecta a todo el país. Es
paradójico: formamos parte del sistema sanitario y nos ignoran".
Ambos
directivos coincidieron en "que el primer derecho humano que debemos
defender, es el de la salud. Debemos estar unidos en defensa del sistema que
hoy usa dos de cada tres argentinos".
Cabe
destacar que la crisis de la salud privada afecta a todas las clínicas,
sanatorios, centros de diagnóstico y laboratorios de todo el país, que brindan
empleo a más de 250 mil trabajadores de la salud que atienden a afiliados de
prepagas, obras sociales nacionales y provinciales y el PAMI.
